04 diciembre, 2005

Me pregunto

Me pregunto
si todo está bien,
si el miedo o el desdén
ganarán la batalla.
O lo que es ahora
no será mañana.
Me pregunto
si las hazañas
serán duraderas
o si las enredaderas
del tiempo
afixiarán los sueños.
Me pregunto
si seré tu dueño
y posesión,
o tu corazón
me condenará al olvido.
Me pregunto
si lo sufrido
será recompensado
y lo querido, logrado
y lo logrado, perdurable.
Me pregunto
si tu inefable
sonrisa
me iluminará siempre
y si tus bellos dientes
se mostrarán
como amenaza.
Me pregunto
si las tenazas
de la vida
te atraparán
o te soltarán
en caída libre.
Me pregunto
si te sentirás
feliz y libre
amarrada a mi abrazo.

En todo caso,
son válidas preguntas
de ésta presunta
unión eterna
que me agita y me desvela
como tu piel me quema
y tu alma suena
en mí como campanadas.
Que es tan extraña
la fuerza del cariño,
que dormido
tengo los mismos sueños
que despierto.
Y ojalá mis desaciertos
no sean recurrentes
ni tan potentes
como para anular
tu amor nuevo,
que de un pequeño juego
de palabras
se hizo mil poemas
(y los poemas
se hicieron realidades).